10 maneras de utilizar los paseos para enseñar y crear vínculos con los niños pequeños

Los paseos pueden mejorar el estado de ánimo, hacer crecer el intelecto de los niños y fortalecer las relaciones.

Un paseo con un bebé, un niño pequeño o un niño en edad preescolar alegra a todos. Con el aire fresco, el ejercicio y el cambio de entorno, los paseos son uno de los mejores remedios para el aburrimiento, la inquietud, la tristeza o la irritabilidad (Barton y Pretty, 2010). Los paseos también ofrecen a los padres una oportunidad ideal para ayudar a los niños a aprender conceptos y tener experiencias memorables relacionadas con la ciencia, el lenguaje, las matemáticas, los sentidos, la naturaleza, la alegría y la comunidad. Los investigadores Hart y Risley (2003) descubrieron que se ha demostrado que los intercambios diarios entre un padre y su hijo amplían los conocimientos y las habilidades de los niños y tienen efectos duraderos en su rendimiento más adelante. Los paseos ofrecen a los padres las ventanas perfectas para realizar estos intercambios.

10 maneras de utilizar los paseos para enseñar y crear vínculos con los niños pequeños


He aquí 10 intercambios creativos que ayudan a los padres a enseñar, crear vínculos y aumentar la felicidad de los niños pequeños durante los paseos:

1. Haga preguntas


Durante un paseo, haga preguntas como "¿Suena eso como un tren de mercancías o como un tren de pasajeros?". "¿Por qué crees que la panadería está cerrada los lunes?" o "¿Por qué crees que están poniendo ese añadido en esa casa?" para activar el pensamiento del niño. Preguntar "¿Por qué crees que esa casa está en venta?" o "¿Por qué crees que hay un techo en esa parada de tren?" ayuda a los niños a practicar el lenguaje, a resolver problemas, a sintonizar con su entorno y a hacer crecer sus habilidades intelectuales.

2. Planificar sorpresas dulces


Dar "sorpresas dulces" a lo largo de un paseo aumenta la felicidad de tu hijo (y la tuya). Planifique una parada inesperada: la panadería para comprar una galleta, el parque para dar un paseo en columpio, un campo para soplar burbujas, un banco para hacer un picnic o la biblioteca para jugar con la casa de muñecas o los trenecitos.

3. Llamar la atención sobre las experiencias sensoriales


Utiliza los paseos para ayudar a los niños a fijarse en los detalles y agudizar los sentidos. "¡Oigo el canto de un pájaro!" "¡Viene el tren!" Cuando los niños huelen una mofeta, un patio lleno de caca de perro o un desagradable contenedor de basura, gritan "¡pis!" y se tapan la nariz, riendo. Cuando pasan por delante de un ramo de flores, también se paran a olerlas. Los niños pequeños tocan las gotas de rocío de la mañana y palpan las piedras lisas. "¡Veo un avión! Hay uno grande que está cerca y otro pequeño que está lejos". 


4. Introducir conceptos matemáticos


Durante los paseos, ayude a los niños a contar. "Vamos a intentar encontrar 6 garajes hoy. ¿Me ayudas?" "¡Triple garaje!" Ahora vamos a buscar 4 chimeneas. "¡Doble chimenea!" "¡Cinco banderas!" "¡Contemos el número de aviones que oímos!" "Hemos visto dos tréboles y luego otros tres, ¿cuántos son?". Haz que los niños calculen preguntando: "¿Cuántas quitanieves crees que veremos hoy?".

5. Incorpora el ejercicio y la diversión


Deje que los niños salgan del cochecito y caminen. Caminan por lo alto en la barra de equilibrio de las vallas de ladrillos de medio metro de la ciudad. Juegan al cucú con los bebés en el cochecito y saltan de los arbustos con caras tontas. Se abrazan a los árboles, se ponen en cuclillas para recoger piñas para sus colecciones y juegan en los parques del camino. 

6. Discutir los conceptos científicos


Cuando pasees por el arroyo, fíjate en voz alta en la cantidad de agua que fluye en relación con lo que ha llovido. Cuando camines hacia el estanque, describe cómo los patos están pescando para poder obtener energía para nadar, mantenerse calientes y contonearse. Habla de los marcadores de las estaciones, como la caída de las hojas, el viento, los brotes y las yemas, la llovizna, la nieve, los carámbanos y la escarcha. Saluda a tus sombras y habla de cómo las cambia el sol. Deja caer objetos del bosque al agua, observando cómo las hojas y los palos flotan río abajo y las piedras se hunden hasta el fondo.

7. Orientar a los niños hacia su comunidad


Utiliza los paseos para que los niños conozcan su comunidad. Comenta que los postes de la barbería significan que es un lugar para cortarse el pelo y que las luces intermitentes frente a la estación de bomberos significan que los camiones de bomberos están listos para salir. Camina junto a las fuentes y observa si están encendidas (para el verano) o apagadas (para el invierno). Habla de lo que significa que el pararrayos del parque esté parpadeando. Mira los escaparates para hablar de las bengalas del 4 de julio, las calabazas de Halloween o las mochilas de la vuelta al cole. Haz recados a pie a la oficina de correos, al supermercado, a la cafetería, a la biblioteca y a la librería. Pasea por la exposición de coches antiguos en verano, por las esculturas de hielo en invierno y por las exposiciones de espantapájaros en otoño. Si hablas de todo lo que ves, ayudarás a los niños a crear conciencia de comunidad y a obtener nuevas ideas para recrear o representar escenas cuando lleguen a casa.

8. Construir el lenguaje básico y avanzado


Utiliza los paseos para enseñar el vocabulario receptivo y expresivo de los niños. "Mira, ahí está esa casa que se está levantando, ¿ves a esos trabajadores de la construcción en el tejado? Me pregunto qué construirán después". "¿Ves la escalera? ¡Mira ese orinal! ¡Vaya, la excavadora está echando esa tierra en el camión volquete!" "¿Qué más ves?" Cuando se nombran cosas de forma constante en los paseos -luces, bocas de incendio, flores, vallas, perritos, banderas, árboles, pájaros, etc.- suelen ser algunas de las primeras palabras que aprenden los niños. Más tarde, los niños aprenden otras palabras como "glorieta" al verlas en los paseos.

9. Fortalecer la memoria


Si se recorre la misma ruta, los niños recuerdan partes de ella y esperan ver las mismas cosas. Puede que haya un poste con forma de cabeza de caballo, en el que usted detenga el cochecito para que sus hijos puedan alcanzarlo para darle de comer manzanas de mentira y darle una palmadita amistosa en la cabeza. Puede que los niños reconozcan un viejo tractor en la entrada de alguien, adornos extraños en el césped, un baño para pájaros o un porche lleno de mecedoras. Diles: "Espera, algo parece diferente. ¿Notas algo diferente?". A los niños les encanta pasar por delante de las casas que se están construyendo para ver los progresos que se están haciendo. "¡Han puesto el tejado!" "Parece terminada, sólo falta poner el césped". Durante las vacaciones, los niños piden pasar por ciertas calles para poder ver "esa bola de nieve de Snoopy Santa" que tiene 2 metros de altura o "esa enorme tela de araña verde con una bruja atrapada en ella".

10. Celebrar la naturaleza


Desde los paseos, un niño de dos años puede decir: "¡Mamá, oigo un pájaro carpintero!". Aprenden a detectar ardillas, conejos, pájaros y mapaches. Caminando por el bosque, a los niños les encanta pararse a mirar cómo saltan los saltamontes, las tortugas holgazanean en las rocas del estanque y los ratones se escabullen bajo los arbustos cuando te ven llegar. Haz "paseos por el barro" en los que dejes que los niños chapoteen y dibujen en el barro con palos. Los paseos bajo la lluvia te permiten cantar todas las canciones de lluvia que conoces, usar paraguas (que a los niños pequeños les encanta) y sentir la lluvia en las caras. Los paseos por la nieve os permiten a ti y a tus hijos resbalar, crujir y tirar unos de otros en trineos.

Tal vez lo más importante que ofrece un paseo es la posibilidad de que padres e hijos se desestresen, respiren aire fresco, no se apresuren de aquí para allá y se deleiten con la alegría de pasar tiempo juntos.

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Copyright Erin Leyba, PhD 2017

Erin Leyba, LCSW, PhD es una consejera en los suburbios del oeste de Chicago. www.erinleyba.com. Es autora de Joy Fixes for Weary Parents: 101 ideas para superar la fatiga, el estrés y la culpa, y construir una vida que te guste (New World Library), disponible en Amazon. Únase a ella en Facebook o regístrese para recibir artículos gratuitos sobre la crianza de los hijos con atención plena y alegría.

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